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Curso de fotografia 12ª parte

LUZ Y AMBIENTE


Trabajar con luz ambiente

Uno de los aspectos que mejor debe dominar el fotógrafo es el control de la luz. Una luz favorable potencia la fotografía, mientras que una luz poco adecuada puede arruinar una toma. Ello comporta que el fotógrafo debe saber adaptarse a las diferentes condiciones de la luz ambiente, ya sea ésta natural o artificial, y obtener el mejor partido de cada situación.

La luz natural

Por luz natural se entiende la que proporciona el sol. A lo largo del año, y de las diferentes estaciones meteorológicas, el sol va modificando su recorrido y ofrece visiones diversas de los mismos motivos. Ilumina de forma diferente el paisaje, incide con distintos ángulos sobre los motivos y penetra a través de las ventanas de las casas desde direcciones distintas.

En estas cuatro fotografías puede apreciarse como la luz, propia de las diferentes estaciones meteorológicas, otorga una atmósfera especial a cada imagen. La frialdad de la luz de invierno, contrasta con la sensación de verano (puerta), la del otoño (campo) y el luminoso esplendor de la primavera.

Luz y contraste

Cuando en fotografía se habla de contraste, se está haciendo referencia a la diferencia que existe entre la iluminación de las distintas partes de la escena. Las escenas o motivos a fotografiar se pueden resumir en tres grandes situaciones posibles: alto contraste, bajo contraste y contraste normal.

Así, una escena muy contrastada es aquella que tiene partes muy iluminadas (altas luces) y partes de sombra profunda (sombras). En estos casos los extremos, luces y sombras, pueden quedar fuera de la capacidad de registro del soporte utilizado, ya sea químico o digital.

Por el contrario, una escena de bajo contraste es aquella en la que existe poca diferencia entre las zonas más y menos iluminadas. Las escenas de bajo contraste no necesariamente comportan fotografías con problemas técnicos. Por ejemplo, un paisaje nevado al sol de mediodía puede tener mucha luz y ser poco contrastado si no existen sombras. Si la exposición es correcta, la nieve se representará como blanco iluminado sin más problemas.

Por último, una escena de contraste normal es aquella que se puede reproducir de tal forma que las luces y las sombras se representan con detalle.

Mediante los controles de la cámara puedes alterar el contraste de la escena. En estas tres fotografías se puede apreciar el resultado de ajustar un contraste alto, bajo y normal.

Luz y climatología

Entre los aficionados existe una tendencia generalizada a tomar fotografías durante los días soleados. Los días lluviosos, nublados, ventosos o, incluso, con niebla son situaciones excelentes para fotografiar los motivos con una luz especial. Estas situaciones son una excelente oportunidad para plasmar en las fotografías los motivos con un aspecto distinto, menos tópico e inusual.

Los días lluviosos o con niebla ofrecen una visibilidad reducida, ello comporta que se deban descartar los planos generales y, si es posible, la inclusión del cielo dentro del encuadre. Las tomas cercanas, o situar algún elemento en primer término, facilita la obtención de fotografías distintas y alejadas de las imágenes tópicas de paisajes. Aproveche estas condiciones de luz para realizar planos muy cortos o incluso practicar la fotomacrografía.

Los días nublados son también una excelente oportunidad para la realización de tomas de retrato. La luz del sol, difundida por las nubes, proporciona una iluminación suave sobre el rostro del modelo. La luz difusa permite expresiones más relajadas que cuando los rayos del sol inciden directamente sobre el modelo.














Los días de "mal tiempo" también puedes ser aprovecharlos para realizar fotografías interesantes. Los cielos pueden ofrecer situaciones muy gráficas y espectaculares. En los planos cortos de naturaleza, la luz difusa contribuye a suavizar el contraste y permite excelentes resultados con el color.

El contraste según la época del año y la hora

Un observador atento habrá podido apreciar como las características de la luz solar del invierno son distintas a las del verano. Esta variación provoca que el contraste de las escenas se modifica en función de la luz que recibe, tanto por la época del año como por la hora del día.

El hecho de que el recorrido del sol sea más bajo durante el invierno, provoca sombras más alargadas y una iluminación más contrastada. Es decir, una mayor diferencia entre las partes iluminadas y las sombras. Estas condiciones suelen ser aprovechadas por los fotógrafos interesados en el paisaje, puesto que la luz rasante destaca las texturas y favorece la representación visual del volumen. Por el contrario, muchos fotógrafos prefieren la primavera y el otoño para sus fotografías de paisaje, por ser en ellas cuando se producen las situaciones de luz menos extremas.

En verano el sol describe una trayectoria más alta. Al mediodía se encuentra en su cenit y las sombras casi desaparecen bajo el motivo. Ello comporta que, por ejemplo, un paisaje fotografiado a mediodía ofrece unos resultados poco interesantes, ya que la luz cenital tiende a aplanar la escena. Un retrato en esta misma situación tampoco es muy recomendable, puesto que la luz cenital comporta que los ojos del modelo queden en sombra, la nariz proyecta una desagradable sombra sobre el labio superior y el cuello también queda en sombra.

En cuanto a la hora del día, la luz de la mañana suele ser más limpia que la de la tarde, especialmente en verano, debido a que durante la noche la humedad deposita las partículas de polvo en el suelo. Al atardecer la atmósfera suele estar más cargada de polvo y con una visibilidad lejana más reducida.
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Curso de fotografia 6ta parte

ZOOM, PERSPECTIVA Y DISTANCIA

El zoom es un tipo de objetivo que permite acercar o alejar el sujeto que se quiere fotografiar sin tener que acercar o alejar la cámara. Sin embargo esta no es su única aplicación, pues también modifica la perspectiva de la escena.


DISTANCIA

Como ya se ha dicho el zoom permite acercar o alejar la visión a un objeto, abriendo o cerrando el campo de visión. Al acercarse se cierra el campo de visión, abriéndose al alejarse. Se modifica la distancia modificando la distancia focal, de la que se habló en el tema anterior. La visión humana equivale aproximadamente a 50mm.


PERSPECTIVA

Al modificar la distancia focal se modifica la perspectiva. De este modo se puede modificar una proporción del sujeto respecto al fondo al modificar la distancia respecto a sujeto y utilizar una distancia focal distinta. El siguiente gráfico ilustra este concepto, así como las imágenes posteriores.
RECOMENDACIONES

Al aumentar la distancia focal, el objetivo es más sensible a cualquier movimiento. Para evitar fotos movidas se recomienda utilizar un trípode o un tiempo de exposición bajo. Para facilitar esto último se recomienda el uso de numeros ISO mas altos.
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Encuadre y tema

Encuadre y tema

Encuadrar es la acción de seleccionar, a través del visor, aquello que el fotógrafo desea captar en una fotografía. Encuadrar significa, por tanto, establecer los límites de la fotografía y decidir qué elementos aparecerán en la imagen.

Una de las muchas características de las cámaras digitales consiste en su capacidad de aplicar el método de "apuntar y disparar", sin que sea imprescindible un control manual sobre los parámetros de exposición. Sin embargo, si no se presta atención a los elementos que aparecen en el visor, que son los que conforman la fotografía, se corre el riesgo de malograr la toma. Una máxima a recordar consiste en que en la fotografía sólo deben aparecer los elementos que facilitan la comprensión del tema y, en su caso, aquellos que pueden ayudar a potenciar la intención del fotógrafo.

El fotógrafo debe dedicar tiempo a analizar todo aquello que ve a través del visor y ser capaz de seleccionar sólo lo estrictamente imprescindible. Por lo general, una fotografía será más fácil de comprender para el espectador cuantos menos elementos contenga. En este sentido, la imagen debe incluir sólo lo que sintetice la intención expresiva o comunicativa del fotógrafo.

En estas cuatro fotografías puede apreciarse la importancia del encuadre. Un mismo escenario puede contener diversas fotografías posibles. En el plano general se aprecia la totalidad de la escena; en la segunda se otorga protagonismo al edificio; en la tercera, la fragmentación potencia el grafismo y las figuras; por último, la cuarta toma permite establecer una clara comparación entre la grandiosidad del edificio y la minúsculas figuras de la parte inferior izquierda.

Cómo encuadrar mejor

La mejor fórmula para aprender a encuadrar lo estrictamente necesario es muy simple pero, al principio, requiere un poco de paciencia. Resulta imprescindible dedicar un cierto tiempo a analizar todo lo que aparece en el visor.

Una vez que el fotógrafo ha decidido la posición, el ángulo de toma y la distancia de trabajo, debe comprobar si todo lo que aparece en el visor resulta necesario en la fotografía. Si algo no favorece a la imagen, se debe cambiar la posición, intentar modificarlo o, en último caso, esperar a que las condiciones puedan ser más favorables para la toma.

El entorno del motivo principal, el fondo, los colores, la posición del sol y la importancia de las sombras, son los aspectos fundamentales que se deben controlar. Un entorno confuso cerca del motivo, fondos demasiado claros o gráficamente muy potentes, colores llamativos en el entorno o el sol situado detrás del protagonista, pueden hacer que la toma no cumpla con los requisitos mínimos para ser considerada una buena fotografía.

Concretar el tema

Cuando en fotografía se hace referencia al tema, se suelen incluir en este concepto dos grandes posibilidades: el propio contenido de la fotografía y el género fotográfico al que pueda pertenecer (paisaje, retrato, reportaje, etc.). Por ejemplo, una fotografía puede tener como tema el retrato y formar parte de un reportaje. O, quizá, el tema podría ser la contaminación ambiental y la fotografía, es decir, el género, de paisaje. En nuestro caso, cuando hacemos referencia al tema nos estamos refiriendo al contenido de la fotografía, no al género a que ésta pertenece

Un plano general de un parque dificulta la comprensión de la escena. Resulta casi imposible saber qué quiere transmitir el fotógrafo. En la segunda toma, realizada a corta distancia, el tema queda perfectamente definido

Como ya se ha indicado, el mejor método para definir el tema consiste en incluir pocos elementos en la fotografía. Basta una rápida observación de las fotografías publicadas en revistas, periódicos y anuncios publicitarios para comprobar que las imágenes constan de muy pocos elementos. En muchos casos la fotografía tiene un sólo elemento. A mayor número de elementos mayor puede ser la confusión del espectador.
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Componer la fotografía

Seguimos con las lecciones de fotografía, ahora la segunda parte sobre Composición

Situar el motivo

La situación del motivo dentro del encuadre equivale a hablar de la composición de la fotografía. Existe una tendencia generalizada a situar el motivo principal en el centro del encuadre. Ello se debe, en gran medida, a que las cámaras tienen los sensores o dispositivos de enfoque situados en el centro del visor. El usuario enfoca, ya sea de forma manual o automática y, a continuación, toma la fotografía. El resultado suele ser poco interesante y monótono, ya que la imagen centrada tiende a la simetría y, por otra parte, situar de forma habitual el motivo en el centro del visor no provoca ninguna sorpresa en el espectador.


Situar el elemento protagonista a un lado de la composición, crea una cierta sorpresa en el espectador y contribuye a aumentar el interés visual por la imagen.

Enfocar y componer

Todas las cámaras permiten realizar el enfoque y la composición como operaciones independientes. Cuando la cámara está ajustada para trabajar en enfoque automático (autofocus), el sistema se acciona mediante el botón de disparo.

En el caso de que la cámara esté ajustada para enfoque manual, se debe enfocar colocando el motivo principal en el centro del visor y, a continuación, se puede encuadrar situándolo a uno de los lados sin que sea necesario mantener apretado el botón de disparo, ya que el sistema de enfoque automático se encuentra desconectado.

La simetría

La simetría se produce cuando existe un elemento central, que divide la imagen en dos partes, y elementos que se repiten a uno y otro lado. Las fotografías simétricas suelen producir sensaciones agradables en los espectadores de las imágenes.


Las fotografías simétricas, inicialmente agradables, hacen que muchos aficionados caigan en la repetición y sus imágenes, por repetitivas, sean monótonas y poco sorprendentes. Sin embargo, desde el punto de vista de la composición, se considera que, en general, las fotografías asimétricas tienen más fuerza expresiva.







La composición simétrica transmite sensaciones ligadas a la estabilidad y a la serenidad. En este caso, la toma en contrapicado aporta dinamismo a la imagen.









La asimetría

Una composición asimétrica suele tener mayor impacto expresivo, provoca sorpresa en el espectador y es más ágil y dinámica que una simétrica.


Realizar fotografías asimétricas puede significar, al principio, una mayor dedicación por parte del fotógrafo en el proceso de encuadre y composición de la imagen. Encontrar el equilibrio de la imagen mediante la simetría es un proceso rápido, mientras que hacerlo con la asimetría requiere una mayor atención.








La composición asimétrica no tiene que ser, necesariamente, una imagen desequilibrada. En este caso, el mayor espacio de la parte derecha ayuda a equilibrar la composición.
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