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Curso de fotografia 14ª parte I

Luz y textura

En fotografía, la textura es, lógicamente, una ilusión óptica. La sensación de textura le otorga a la fotografía una capacidad comunicativa extra. A través de ella, el espectador tiene la sensación de reconocer las sensaciones táctiles que experimentaría al tocar una determinada superficie.

En nuestra sociedad existen cada vez más elementos que utilizan texturas falsas. Superficies plastificadas que imitan madera o mármol, papeles pintados que imitan estucados de pared, etc. Plasmar la textura en una fotografía significa otorgarle más realismo y la ilusión óptica de tridimensionalidad.

Para resaltar la textura de una determinada superficie, el elemento más importante es la iluminación. La calidad del objetivo, la exposición correcta y evitar vibraciones en la cámara en el momento de la captura, también son vitales.

En el desierto se pueden producir situaciones de luz poco adecuadas para la práctica fotográfica cuando hay viento de arena. Aprovecha la luz difusa de estas situaciones para mostrar, en planos cortos, la sensualidad de la textura de la arena de una duna.
La dirección de la luz

La dirección de la luz más adecuada para resaltar la textura es la que incide sobre el motivo desde un lado, es decir, la iluminación lateral. La luz lateral potencia la sensación de textura mediante las sombras que la rugosidad del motivo proyecta.

Recuerda que la dirección de la luz se estable en función de la posición de la cámara. Por una dirección lateral se entiende cualquiera que incida desde un ángulo de 45º hasta acercarse al eje de la toma. La posición de la fuente de luz a 45º, con respecto a la posición de la cámara y el motivo, también se denomina luz rasante.

Cuanto más cerca del eje de la toma se encuentre la fuente de luz, más se reduce la sensación de textura en la fotografía. Por el contrario, cuanto más se acerque a la posición rasante, más se acentúa.


En esta secuencia puedes apreciar como la dirección de la luz contribuye a resaltar la textura de este motivo. La riqueza de la textura es directamente proporcional a la dirección de la luz.

Calidad de la luz y textura

Se entiende por calidad las características de la luz que incide sobre el motivo. Generalizando, podrás trabajar con dos calidades básicas de luz: la directa y la difusa.

Luz directa

La luz directa destaca de forma notable la textura, pero proporciona alto contraste. Puedes encontrarte, en determinadas tomas, con sombras sin detalle o con la dificultad de equilibrar las altas luces y las sombras.

Es una iluminación con mucho "carácter" y no resulta fácil aplicarla sobre todos los motivos en los que quieras resaltar la textura. Por sus características, se adapta muy bien a rostros arrugados, ancianos, personajes rudos, etc.

Luz difusa

La luz difusa puedes encontrarla en un día nublado o en el interior de una casa (gracias a la luz que se filtra a través de una cortina, por ejemplo).

Al no tener tanto contraste, esta iluminación te permitirá trabajar con más comodidad y menos problemas técnicos. Muy adecuada para bodegones y retratos de todo tipo, especialmente de niños y bebés, tanto en interiores como en exteriores.


La luz de sol directa provoca sombras duras y aumenta el contraste. La luz difusa suaviza el contraste y reduce la sensación de textura y relieve en la imagen.
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Curso de fotografia 13ª parte

La luz artificial
Por luz artificial se entiende toda aquella fuente producida por el ser humano. En la sociedad actual el ser humano pasa una gran cantidad de horas iluminado por la luz artificial. Muy pocos lugares de trabajo en interiores disponen de luz natural. Las bombillas y, especialmente, los fluorescentes son habituales en el entorno de trabajo de millones de seres humano. La fotografía digital ha resuelto el eterno problema de las dominantes de color, producidas por las fuentes de luz artificial, que se dan en la fotografía química cuando no se utiliza flash. Mediante un ajuste electrónico se pueden corregir las dominantes y obtener imágenes con un equilibrio de color parecido al que proporciona la luz solar.

Equilibrio del color en la luz natural
A simple vista se puede apreciar que la luz tiene una coloración distinta a lo largo del día. Las primeras y últimas horas del día ofrecen una luz más cálida, es decir, produce fotografías con una dominante de color que tiende hacia el anaranjado, especialmente a la puesta del sol. Estas dominantes se deben a la posición del sol con respecto a la tierra, y a la capa atmosférica que deben atravesar sus rayos. El término técnico que describe el color de la luz se denomina temperatura de color. La temperatura de color se mide en grados Kelvin (ºK) y, casi siempre, es la responsable de la alteración del color en las fotografías.


Estas tres fotografías han sido realizadas a primera hora de la mañana, a mediodía y a última hora de la tarde. En ellas se puede apreciar el efecto de la temperatura de color a lo largo del día. Una misma escena, según la hora, puede aparecer con distintas dominantes de color.

El balance de blancos
A diferencia de lo que sucede con la fotografía química, las cámaras digitales incorporan un sistema de detección de la temperatura de color y una corrección automática, manual o de ambos tipos, denominada balance de blancos (white balance). Esta opción permite al usuario realizar fotografías con un equilibrio de color que se aproxima a su visión de la escena. En algunas cámaras se puede escoger entre el modo automático, en el que la cámara realiza el balance según parámetros prefijados para conseguir una corrección del color, y el modo manual, en el que el fotógrafo escoge entre un abanico de fuentes de luz. Las más habituales son: Fine (sol), Incandescent (lámparas domésticas de tungsteno), Fluorescent, Cloudy (nublado) y Flash. Se debe destacar que casi todas las cámaras ofrecen resultados más que aceptables en el modo automático.

Cuando ajustar el balance de blancos

Si la cámara dispone de modo manual de ajuste del balance de blancos, se pueden alterar los resultados a voluntad del usuario. A pesar de los buenos resultados del modo automático, los ajustes manuales permiten mejorar algunas correcciones y, también muy importante, potenciar algunas dominantes con fines creativos.

Fine (sol)

Las tomas realizadas a pleno sol y a mediodía, coinciden con la temperatura de color que equivale a lo que en términos fotográficos se denomina luz de día (unos 5.500 ºK) y, por tanto, el ajuste Fine (o sol) es el adecuado.

Incandescente

Este ajuste es necesario cuando las tomas se realizan en escenas iluminadas con bombillas domésticas. Éstas suelen ofrecer una temperatura de color muy baja (inferior a los 3.200 ºK) y ello comporta una dominante anaranjada. Este ajuste aplica un filtraje electrónico azulado que restablece el equilibrio de color.

Nublado

En los días nublados, en sobras claras, en paisajes de alta montaña y en la nieve, se suelen producir dominantes de color azuladas. Ello es debido a la alta temperatura de color, muy por encima de los 6.000 ºK. En estas situaciones, el ajuste de Cloudy (nublado) corrige las dominantes aplicando un filtro cálido que contrarresta la dominante azulada.

Flash

Cuando se acciona el flash, o se ajusta la posición de flash en el balance de blancos, es un ajuste equivalente a la luz de día, es decir, a la luz del sol . La temperatura de color que ofrece el flash es equivalente a la luz del sol a mediodía, unos 5.500 ºK. Ello permite combinar el flash con la luz de día (flash de relleno, por ejemplo) sin que se produzcan dominantes de color.


Alterar el color a voluntad

La manipulación del balance de blancos puede resultar de gran utilidad no sólo cuando se quiera corregir una determinada dominante, si no también cuando se desee potenciar o alterar el color de la escena. Por ejemplo, si en una toma en exteriores de un paisaje marino se ajusta el balance de blancos para luz incandescente, la dominante será azulada, potenciando así el color del agua y el cielo. También en una toma al atardecer o nocturna se puede potenciar, con el mismo ajuste, la dominante azulada. Ello provocará la sensación de frialdad y de que la escena se encuentra iluminada por la luna.

Por el contrario, si se desea potenciar la dominante cálida, muy adecuada en tomas de paisaje otoñal y retratos, se puede utilizar el ajuste para días nublados o luz de fluorescente. Las fotografías aparecerán cálidas y agradables a la vista.

En estas dos fotografías, tomadas a mediodía, se ha alterado la temperatura de color de la imagen mediante el control de Balance de Blancos de la cámara.
En la imagen más fría (azulada) se ajustó para luz de tungsteno, mientras que en la amarillenta (cálida) se ajusto para día nublado.

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Curso de fotografia 12ª parte

LUZ Y AMBIENTE


Trabajar con luz ambiente

Uno de los aspectos que mejor debe dominar el fotógrafo es el control de la luz. Una luz favorable potencia la fotografía, mientras que una luz poco adecuada puede arruinar una toma. Ello comporta que el fotógrafo debe saber adaptarse a las diferentes condiciones de la luz ambiente, ya sea ésta natural o artificial, y obtener el mejor partido de cada situación.

La luz natural

Por luz natural se entiende la que proporciona el sol. A lo largo del año, y de las diferentes estaciones meteorológicas, el sol va modificando su recorrido y ofrece visiones diversas de los mismos motivos. Ilumina de forma diferente el paisaje, incide con distintos ángulos sobre los motivos y penetra a través de las ventanas de las casas desde direcciones distintas.

En estas cuatro fotografías puede apreciarse como la luz, propia de las diferentes estaciones meteorológicas, otorga una atmósfera especial a cada imagen. La frialdad de la luz de invierno, contrasta con la sensación de verano (puerta), la del otoño (campo) y el luminoso esplendor de la primavera.

Luz y contraste

Cuando en fotografía se habla de contraste, se está haciendo referencia a la diferencia que existe entre la iluminación de las distintas partes de la escena. Las escenas o motivos a fotografiar se pueden resumir en tres grandes situaciones posibles: alto contraste, bajo contraste y contraste normal.

Así, una escena muy contrastada es aquella que tiene partes muy iluminadas (altas luces) y partes de sombra profunda (sombras). En estos casos los extremos, luces y sombras, pueden quedar fuera de la capacidad de registro del soporte utilizado, ya sea químico o digital.

Por el contrario, una escena de bajo contraste es aquella en la que existe poca diferencia entre las zonas más y menos iluminadas. Las escenas de bajo contraste no necesariamente comportan fotografías con problemas técnicos. Por ejemplo, un paisaje nevado al sol de mediodía puede tener mucha luz y ser poco contrastado si no existen sombras. Si la exposición es correcta, la nieve se representará como blanco iluminado sin más problemas.

Por último, una escena de contraste normal es aquella que se puede reproducir de tal forma que las luces y las sombras se representan con detalle.

Mediante los controles de la cámara puedes alterar el contraste de la escena. En estas tres fotografías se puede apreciar el resultado de ajustar un contraste alto, bajo y normal.

Luz y climatología

Entre los aficionados existe una tendencia generalizada a tomar fotografías durante los días soleados. Los días lluviosos, nublados, ventosos o, incluso, con niebla son situaciones excelentes para fotografiar los motivos con una luz especial. Estas situaciones son una excelente oportunidad para plasmar en las fotografías los motivos con un aspecto distinto, menos tópico e inusual.

Los días lluviosos o con niebla ofrecen una visibilidad reducida, ello comporta que se deban descartar los planos generales y, si es posible, la inclusión del cielo dentro del encuadre. Las tomas cercanas, o situar algún elemento en primer término, facilita la obtención de fotografías distintas y alejadas de las imágenes tópicas de paisajes. Aproveche estas condiciones de luz para realizar planos muy cortos o incluso practicar la fotomacrografía.

Los días nublados son también una excelente oportunidad para la realización de tomas de retrato. La luz del sol, difundida por las nubes, proporciona una iluminación suave sobre el rostro del modelo. La luz difusa permite expresiones más relajadas que cuando los rayos del sol inciden directamente sobre el modelo.














Los días de "mal tiempo" también puedes ser aprovecharlos para realizar fotografías interesantes. Los cielos pueden ofrecer situaciones muy gráficas y espectaculares. En los planos cortos de naturaleza, la luz difusa contribuye a suavizar el contraste y permite excelentes resultados con el color.

El contraste según la época del año y la hora

Un observador atento habrá podido apreciar como las características de la luz solar del invierno son distintas a las del verano. Esta variación provoca que el contraste de las escenas se modifica en función de la luz que recibe, tanto por la época del año como por la hora del día.

El hecho de que el recorrido del sol sea más bajo durante el invierno, provoca sombras más alargadas y una iluminación más contrastada. Es decir, una mayor diferencia entre las partes iluminadas y las sombras. Estas condiciones suelen ser aprovechadas por los fotógrafos interesados en el paisaje, puesto que la luz rasante destaca las texturas y favorece la representación visual del volumen. Por el contrario, muchos fotógrafos prefieren la primavera y el otoño para sus fotografías de paisaje, por ser en ellas cuando se producen las situaciones de luz menos extremas.

En verano el sol describe una trayectoria más alta. Al mediodía se encuentra en su cenit y las sombras casi desaparecen bajo el motivo. Ello comporta que, por ejemplo, un paisaje fotografiado a mediodía ofrece unos resultados poco interesantes, ya que la luz cenital tiende a aplanar la escena. Un retrato en esta misma situación tampoco es muy recomendable, puesto que la luz cenital comporta que los ojos del modelo queden en sombra, la nariz proyecta una desagradable sombra sobre el labio superior y el cuello también queda en sombra.

En cuanto a la hora del día, la luz de la mañana suele ser más limpia que la de la tarde, especialmente en verano, debido a que durante la noche la humedad deposita las partículas de polvo en el suelo. Al atardecer la atmósfera suele estar más cargada de polvo y con una visibilidad lejana más reducida.
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Curso de fotografia 12ª Parte

Distancia focal y tema
La distancia focal utilizada (el tipo de objetivo), tiene una gran importancia en la realización de una fotografía. Las cámaras digitales están dotadas de objetivos de distancia focal variable (zoom), ajustables en un abanico comprendido entre el angular moderado y el teleobjetivo moderado.
Acertar con la distancia focal ideal en cada toma no resulta siempre fácil. En algunas ocasiones, la rapidez con la que tendrás que disparar te impedirá una reflexión pausada y la posibilidad de ensayar diferentes posiciones del zoom. En otras, puede suceder que necesites una focal inferior o superior que la que te ofrece el zoom de la cámara


La distancia focal utilizada (el tipo de objetivo), tiene una gran importancia en la realización de una fotografía. Las cámaras digitales están dotadas de objetivos de distancia focal variable (zoom), ajustables en un abanico comprendido entre el angular moderado y el teleobjetivo moderado.

Acertar con la distancia focal ideal en cada toma no resulta siempre fácil. En algunas ocasiones, la rapidez con la que tendrás que disparar te impedirá una reflexión pausada y la posibilidad de ensayar diferentes posiciones del zoom. En otras, puede suceder que necesites una focal inferior o superior que la que te ofrece el zoom de la cámara.
El ángulo de cobertura máximo y mínimo que ofrecen los objetivos zoom incorporados en las cámaras digitales resulta más que suficiente para resolver la mayoría de situaciones. En esta secuencia puedes apreciar la cobertura máxima y mínima del zoom de la Coolpix 990.

Recuerda que las distancias focales en fotografía digital no se corresponden con las de la fotografía química. Ello es debido al diferente tamaño entre el negativo y el CCD. Las focales con las que se trabaja en fotografía digital son más cortas.

Retrato
  • En planos generales (figura dentro de un entorno, como en un paisaje o en un interior) puedes utilizar el angular. A cierta distancia no se producen distorsiones apreciables.
  • En planos generales, en los que encuadres sólo la figura, puedes utilizar la posición intermedia del zoom (focal normal).
  • Para los planos cortos y primeros planos utiliza el zoom en la posición máxima de teleobjetivo.
  • En los primeros planos de un rostro, recorta la parte superior de la cabeza. La expresión del modelo tendrá más fuerza.
  • El zoom digital te permite multiplicar hasta x4 el alcance del teleobjetivo. Para accionarlo, presiona el botón de Tele durante dos segundos.
  • El zoom digital amplia electrónicamente la parte central de la imagen. No "acerca" ópticamente la escena. Con respecto al zoom óptico, la pérdida de calidad es notable.
La solución estética de cortar la parte superior de la cabeza es muy poco utilizada por el fotógrafo aficionado y, en contrapartida, un recurso de gran aceptación en la fotografía profesional. Sin duda, la mirada y la expresión ganan en fuerza y protagonismo.


Paisaje
  • Recuerda aplicar los consejos sobre la Regla de los Tercios en la composición.
  • Si quieres potenciar la sensación de perspectiva, utiliza el gran angular y sitúa algún elemento cerca de la cámara (preferentemente a uno de los lados del encuadre).
  • Si prefieres potenciar la sensación de amontonamiento (grupo de árboles, barcas, etc.), aléjate y utiliza el teleobjetivo óptico en su posición máxima.
  • En tomas muy cercanas selecciona la posición "macro" (icono de una flor). El zoom debe estar en una posición intermedia. Cuando la distancia focal es la idónea, la flor cambia de color blanco a amarillo.
  • Si realizas tomas en macro, asegura la estabilidad de la cámara. Si puedes, utiliza trípode y ajusta el temporizador de disparo automático. De esta forma evitarás transmitir vibración a la cámara y aumentará la calidad de la imagen.
  • Si trabajas con escenas lejanas, ajusta el sistema de enfoque a infinito (símbolo de una montaña). El enfoque se bloquea y no consume tanta batería. Recuerda que esta posición es incompatible con el uso del flash.
1 Los planos cortos de naturaleza o vegetación son muy efectivos en una colección de fotografías de un viaje o excursión. Aprovecha el rocío del amanecer para mostrar, por ejemplo, el frescor natural de una flor.








2 El angular permite abarcar gran parte de la escena de esta montaña y el serpenteante camino. Para otorgar profundidad a la imagen, y potenciar la perspectiva, se han situado las rocas en primer término, ello permite crear la ilusión óptica de tridimensionalidad.







3 El teleobjetivo comprime la perspectiva y provoca que las embarcaciones se vean como un conjunto desordenado y amontonado. Como puedes apreciar, la sensación de aglomeración se ve potenciado con el uso del teleobjetivo.











Reportaje

Exceptuando casos muy concretos, las distancias focales idóneas para el reportaje de tema humano son el normal y el gran angular. Preferentemente el angular moderado (aproximadamente el que equivale a un 35mm en paso universal)
El angular potencia la sensación del espectador de estar "dentro" del tema. Pero, para que esta sensación se produzca con éxito, debes trabajar desde distancias muy cortas. La proximidad aumentará la efectividad de las fotografías.
Para utilizar correctamente las focales cortas en el reportaje, debes tener en cuenta los siguientes consejos:
  • Intenta no situar a tus motivos en el centro del encuadre. Las fotografías serán más dinámicas. Utiliza el bloqueador de enfoque y desplázalos a uno de los lados.
  • Procura dejar el espacio libre hacia el lado que mira o se dirige el personaje protagonista de la fotografía.
  • Situar el motivo a un lado, con el angular, puede producir distorsión en la imagen. Si quieres minimizarla, intenta mantener la cámara lo más nivelada posible. Las inclinaciones de la cámara aumentan la distorsión de la imagen.
  • El angular te proporcionará mucha profundidad de campo. Si quieres un enfoque más selectivo, usa el modo manual y selecciona la prioridad a la velocidad (S). Ajusta una velocidad alta. La cámara, por su parte, ajustará un diafragma abierto y reducirás profundidad de campo.
1 Situar el motivo principal a un lado del encuadre facilita la composición asimétrica. En este caso, la bandera que enarbola el personaje impone la dirección de la mirada hacia los músicos del fondo de la escena.










2 Una posición baja de la cámara, el uso del angular y una perspectiva con punto de fuga central, son los recursos estéticos de esta escena cotidiana de un mercado. Observa como la mirada se dirige hacia el centro de la imagen gracias a la convergencia de líneas.







3 En las escenas con fondos confusos, el uso del angular te puede permitir potenciar el motivo protagonista, gracias a la posibilidad de enfocar a cortas distancias y de magnificar su tamaño
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Curso de Fotografia 10ª Parte

LA PROFUNDIDAD DE CAMPO

La Profundidad de Campo es la distancia por delante y por detrás del sujeto enfocado que aparece nítida. A mayor apertura de diafragma (número f menor) la profundidad de campo es menor. La profundidad de campo se acentúa todavía más cuanto mayor es la distancia focal, que se modifica con el zoom.

En la imagen se enfoca la figura del medio, con un número f pequeño las figuras cercanas aparecen desenfocadas, mientras que con un número f mayor vemos más nítidas las figuras cercanas.


CÓMO USARLA

La profundidad de campo debe ser pequeña cuando queremos resaltar un sujeto sobre un fondo que no nos interesa, por ejemplo un retrato o flores.
Debemos utilizar una profundidad de campo grande cuando queremos que no quede ningún objeto desenfocado, por ejemplo un paisaje.





Esta fotografía se hizo con una profundidad de campo alta, es decir, un número f grande. La apertura de diafragma es baja.





Esta fotografía se hizo con una profundidad de campo baja, es decir, un número f pequeño. La apertura de diafragma es alta.








Al fotografiar paisajes con un objeto intermedio usar siempre profundidad de campo alta.






Para resaltar al sujeto en un retrato o primer plano usar profundidad de campo baja. Para acentuarlo aún más utilizar distancia focal alta, usando el zoom (p. ej. 150 mm).
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Curso de fotografia 9na parte

ENFOQUE

El enfoque permite hacer nítido un sujeto. En las cámaras compactas el enfoque es fijo, no hay que enfocar. En las SLR manuales se enfoca mediante una rueda que hay en el objetivo. En las SLR con autofocus el enfoque se hace apuntando con el centro al sujeto y pulsando el botón de disparo suavemente. Apretando más se realiza el disparo. También permiten ser efocadas manualmente.

DISTANCIA MÍNIMA

Cada objetivo tiene una distancia mínima entre el objetivo y el sujeto, por debajo de la cual no es capaz de enfocar.


Los zooms de largo alcance (p.ej. 70-300) tienen una distancia mínima mayor, aproximadamente 1,5 metros, que los objetivos de menor alcance (p.ej. 28-80), aproximadamente 40 cm.

¿CÓMO ENFOCAR?

Para evitar sorpresas, se recomienda que antes de hacer una fotografía se tenga claro cuál es el sujeto que se quiere enfocado, se enfoque éste (apuntando directamente sobre él) y posteriormente se haga el encuadre de la escena. Realmente, cuando enfocamos un sujeto lo que hacemos es enfocar una distancia. Si en la imagen se hubiera enfocado al centro los sujetos habrían salido desenfocados. Primero se enfoca a uno de ellos (pues están a la misma distancia), después se compone la escena (encuadrando) y finalmente se dispara.


Con una cámara manual se enfoca el sujeto, luego se compone la escena y se dispara
normalmente.





Con una cámara autofocus se apunta al sujeto, se presiona a la mitad el disparador para enfocar, se compone la escena manteniendo el botón pulsado y finalmente se presiona completamente para disparar.

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Curso de fotografia 8va parte

Representar la perspectiva

Una de las formas más evidentes de representar la tridimensionalidad, pero no la única, consiste en la disposición de los elementos en el espacio. En una fotografía y, por tanto, en una superficie bidimensional, se puede representar la perspectiva mediante tres grandes opciones:

  • La convergencia de líneas (7ma parte)
  • La escala (7ma parte)
  • El tono y el color
Veamos los aspectos claves de cada uno de los apartados:

El tono y el color

Los tonos y los colores ayudan a representar la perspectiva. Los tonos claros producen la sensación óptica de que se sitúan detrás de los tonos oscuros. Así, en una toma de paisaje con bruma, parece que las montañas (tonos oscuros) se adelantan al cielo (tonos claros). Si existen varias montañas, éstas se ordenan según la intensidad del tono.


La perspectiva atmosférica permite sugerir las diferentes distancias a la que se encuentran los diversos planos de la escena. Los tonos oscuros se representan delante de los más claros. Es el clásico efecto de la bruma en el paisaje.

El primer término

En las fotografías de paisaje que quieras potenciar de forma evidente la perspectiva y la profundidad de la escena, puedes utilizar el clásico, y muy efectivo, recurso de colocar algún elemento en el primer término. Utiliza elementos del entorno que te puedan ayudar a establecer con claridad las diferencias entre el primer término y el fondo.

Coloca en el primer término algún arbusto, seto, rama de un árbol, roca, etc. (preferentemente a un lado del encuadre), para crear el efecto óptico de profundidad. También puedes decidir si el primer término estará o no enfocado. Un primer término desenfocado parece aumentar la sensación de distancia con respecto del fondo.

Si quieres obtener nitidez (profundidad de campo) desde el primer término hasta el infinito, deberás enfocar en una zona cercana de la cámara (primer tercio de la escena, por ejemplo) y ajustar el programa de paisaje o dar la prioridad al diafragma (A) y utilizar un número "f" alto. Por el contrario, si deseas mantener el primer término borroso, enfoca hacia el infinito o escoge la prioridad a la obturación (S) y utiliza una velocidad alta.



Aquí puedes observar las ventajas de una manipulación intencionada de los controles de la cámara. El primer término y el fondo enfocados se deben a un diafragma muy cerrado (disminuyendo la velocidad de obturación) y a un enfoque cercano a cámara. Con el primer término desenfocado (diafragma más abierto y velocidad de obturación más alta) la sensación visual es distinta, parece que las ramas se encuentran más cerca de cámara, y potencia la sensación de distancia entre los dos planos de la fotografía.


El punto de vista


Como ya has comprobado, el punto de vista modifica de forma notable la representación gráfica de la escena. Esquematizando las diferentes opciones, se dice que existen tres posiciones básicas: normal, elevada y baja.

Por posición normal se entiende la que la cámara se encuentra, aproximadamente, a la altura de los ojos. En este caso, el horizonte de un paisaje también se mantiene a la altura de los ojos del fotógrafo.

En la posición elevada (picado), el horizonte también se eleva hacia la parte superior del formato. Esta posición resulta recomendable en muchas tomas de paisaje, ya que permite una visión más amplia de la escena.

Con una posición baja (contrapicado), el horizonte tiende a descender hacia la parte inferior del encuadre. El motivo parece ganar en importancia y el primer término "crece". Si sitúas la cámara en el suelo, el horizonte puede desaparecer por la parte inferior y el primer término suele ser una vista insólita del paisaje.

La primera fotografía corresponde a la altura de los ojos del fotógrafo, pero ello no significa que la consideración de "normal" debas entenderla como la posición habitual de la cámara. Puedes comprobar los cambios notables que se producen en la imagen con tan sólo subir o bajar el punto de vista. Ensaya hasta encontrar el mejor punto de vista posible en cada toma.
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Curso de fotografia 7ma parte

Fotografía y perspectiva

La perspectiva es la forma de representar las tres dimensiones de la realidad en una superficie bidimensional o plana. Por tanto, la tridimensionalidad representada en dos dimensiones no es más que una ilusión óptica. La perspectiva es fundamental para transmitir la sensación de profundidad y distancia en una fotografía. El control de la representación de la perspectiva te será esencial, especialmente, en las tomas de paisaje.


Un punto de vista muy bajo, la disminución del tamaño del grosor de las líneas y la convergencia de éstas en un punto central, son los elementos básicos para la representación óptica de las tres dimensiones en esta fotografía bidimensional. El triángulo invertido que forman las copas de los árboles, recortadas sobre el cielo, también contribuye a concentrar la visión en el punto de fuga.

Representar la perspectiva

Una de las formas más evidentes de representar la tridimensionalidad, pero no la única, consiste en la disposición de los elementos en el espacio. En una fotografía y, por tanto, en una superficie bidimensional, se puede representar la perspectiva mediante tres grandes opciones:

  • La convergencia de líneas
  • La escala
  • El tono y el color
Veamos los aspectos claves de cada uno de los apartados:


La convergencia de líneas

Toda imagen se puede esquematizar en un dibujo de líneas (boceto). En muchas fotografías existen líneas que convergen en un punto; el llamado punto de fuga. El ejemplo más evidente de punto de fuga es el de los rieles del ferrocarril, en el que las vías parecen converger en un punto lejano. El punto de fuga puede parecer más o menos lejano en función del objetivo utilizado y del punto de vista.

Las líneas convergen en un punto de fuga, y éste puede estar situado dentro o fuera del encuadre. Un punto de fuga situado dentro del formato contribuye a que la mirada del espectador no "salga" de la fotografía, mientras que si éste se encuentra fuera, la mirada va más allá de la propia fotografía, sale fuera del marco de la fotografía.

Las líneas creadas por el estrecho paso, entre los árboles y la vegetación, dirigen la atención visual hacia el punto de fuga central. Este punto de fuga puede ser también, a pesar de la distancia, una excelente ubicación para situar un elemento que quieras otorgarle un protagonismo especial.

La escala
La escala es el tamaño relativo que tienen los motivos en una representación gráfica. La disminución del tamaño es fundamental para representar la distancia a que éstos se encuentran de la cámara. Por ejemplo, un camino flanqueado por una hilera de árboles a cada lado, puede ser un excelente escenario para potenciar la perspectiva en una fotografía. El camino facilita una perspectiva con punto de fuga central. La disminución del tamaño de los árboles (escala), a medida que éstos se encuentran cada vez más lejos de la cámara, potencian la ilusión óptica de tridimensionalidad.

La disminución del tamaño del motivo, a medida que éste se encuentra cada vez más lejos de cámara, es otra de las fórmulas clásicas para mostrar y potenciar la perspectiva. Al fotografiar elementos que el espectador identifica claramente como del mismo tamaño, la variación en la escala (tamaño) permite expresar la ilusión óptica de tridimensionalidad.

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Curso de fotografia - parte 5

Acercarse con la cámara

Siempre que sea posible, resulta más recomendable acercarse con la cámara que con el zoom en posición de teleobjetivo. El acercamiento óptico, mediante el zoom incorporado a la cámara, provoca una compresión de la perspectiva y la imagen transmite una cierta sensación de distanciamiento. Por el contrario, una toma cercana y realizada con el zoom en posición de angular, transmite una mayor implicación en el tema y el espectador lo percibe como algo más próximo.

Las dos opciones pueden ser válidas, todo dependerá de las intenciones del fotógrafo, pero no hay duda que la proximidad sorprende mucho más al espectador que la lejanía.

La primera toma se ha realizado demasiado lejos y desde un punto de vista excesivamente elevado. Por el contrario, en la segunda se ha reducido la distancia de toma, se ha bajado el punto de vista y se ha mejorado la iluminación.


Destacar el motivo

Una excelente forma de reforzar el protagonismo del motivo consiste en enmarcarlo o realzarlo mediante el entorno. Por ejemplo, una persona asomada en una ventana, situada en una zona iluminada por un rayo de sol, o en un claro entre la vegetación, son algunas de las diversas fórmulas para destacar el motivo aprovechando el entorno que lo rodea.

Este método también es muy utilizado para transmitir situaciones o sensaciones relacionadas con la intimidad, la calidez o, incluso, la claustrofobia o el agobio.


Vertical/horizontal


En la fotografía digital, y especialmente según el tipo de cámara que se utilice, se tiende a tomar las fotografías en sentido horizontal. Ello comporta una mayor comodidad en el visionado, ya sea a través de la pantalla LCD o del monitor del ordenador. Sin embargo, esta comodidad no significa que, como en la fotografía química, no deba tenerse en cuenta la orientación del formato.

Naturalmente, la decisión última la tiene el fotógrafo, pero resulta fácil encontrar situaciones en las que el formato vertical puede resultar más interesante que el vertical y viceversa.

Pasar de un formato horizontal al vertical, o al revés, no sólo es un cambio estético, al modificar el encuadre y la composición se pueden producir cambios en el contenido de la fotografía. El fotógrafo debe controlar si el cambio resulta positivo tanto en la composición como en la fuerza estética y expresiva de la fotografía.

La toma vertical ofrece una visión limitada de la escena, mientras que la horizontal mejora notablemente el interés de la fotografía. La inclusión de la columna en el tercio de la izquierda contribuye a reforzar la sensación de perspectiva y profundidad.
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