Curso de fotografia 8va parte

Representar la perspectiva

Una de las formas más evidentes de representar la tridimensionalidad, pero no la única, consiste en la disposición de los elementos en el espacio. En una fotografía y, por tanto, en una superficie bidimensional, se puede representar la perspectiva mediante tres grandes opciones:

  • La convergencia de líneas (7ma parte)
  • La escala (7ma parte)
  • El tono y el color
Veamos los aspectos claves de cada uno de los apartados:

El tono y el color

Los tonos y los colores ayudan a representar la perspectiva. Los tonos claros producen la sensación óptica de que se sitúan detrás de los tonos oscuros. Así, en una toma de paisaje con bruma, parece que las montañas (tonos oscuros) se adelantan al cielo (tonos claros). Si existen varias montañas, éstas se ordenan según la intensidad del tono.


La perspectiva atmosférica permite sugerir las diferentes distancias a la que se encuentran los diversos planos de la escena. Los tonos oscuros se representan delante de los más claros. Es el clásico efecto de la bruma en el paisaje.

El primer término

En las fotografías de paisaje que quieras potenciar de forma evidente la perspectiva y la profundidad de la escena, puedes utilizar el clásico, y muy efectivo, recurso de colocar algún elemento en el primer término. Utiliza elementos del entorno que te puedan ayudar a establecer con claridad las diferencias entre el primer término y el fondo.

Coloca en el primer término algún arbusto, seto, rama de un árbol, roca, etc. (preferentemente a un lado del encuadre), para crear el efecto óptico de profundidad. También puedes decidir si el primer término estará o no enfocado. Un primer término desenfocado parece aumentar la sensación de distancia con respecto del fondo.

Si quieres obtener nitidez (profundidad de campo) desde el primer término hasta el infinito, deberás enfocar en una zona cercana de la cámara (primer tercio de la escena, por ejemplo) y ajustar el programa de paisaje o dar la prioridad al diafragma (A) y utilizar un número "f" alto. Por el contrario, si deseas mantener el primer término borroso, enfoca hacia el infinito o escoge la prioridad a la obturación (S) y utiliza una velocidad alta.



Aquí puedes observar las ventajas de una manipulación intencionada de los controles de la cámara. El primer término y el fondo enfocados se deben a un diafragma muy cerrado (disminuyendo la velocidad de obturación) y a un enfoque cercano a cámara. Con el primer término desenfocado (diafragma más abierto y velocidad de obturación más alta) la sensación visual es distinta, parece que las ramas se encuentran más cerca de cámara, y potencia la sensación de distancia entre los dos planos de la fotografía.


El punto de vista


Como ya has comprobado, el punto de vista modifica de forma notable la representación gráfica de la escena. Esquematizando las diferentes opciones, se dice que existen tres posiciones básicas: normal, elevada y baja.

Por posición normal se entiende la que la cámara se encuentra, aproximadamente, a la altura de los ojos. En este caso, el horizonte de un paisaje también se mantiene a la altura de los ojos del fotógrafo.

En la posición elevada (picado), el horizonte también se eleva hacia la parte superior del formato. Esta posición resulta recomendable en muchas tomas de paisaje, ya que permite una visión más amplia de la escena.

Con una posición baja (contrapicado), el horizonte tiende a descender hacia la parte inferior del encuadre. El motivo parece ganar en importancia y el primer término "crece". Si sitúas la cámara en el suelo, el horizonte puede desaparecer por la parte inferior y el primer término suele ser una vista insólita del paisaje.

La primera fotografía corresponde a la altura de los ojos del fotógrafo, pero ello no significa que la consideración de "normal" debas entenderla como la posición habitual de la cámara. Puedes comprobar los cambios notables que se producen en la imagen con tan sólo subir o bajar el punto de vista. Ensaya hasta encontrar el mejor punto de vista posible en cada toma.